IGLESIA DE SAN BARTOLOMÉ

Como casi todo el románico que encontramos en Guadalajara, tiene una mezcla mudéjar, debido a los constructores que las edificaron, que, de origen árabe, dejaron su estilo en ellas. No olvidemos su situación fronteriza durante tantos siglos.

La iglesia en su conjunto, es un edificio coronado por una torre y un abside semicircular, en el que unas impostas no se limitan a sostener las arquivoltas de la ventana, sino que continúan y le adornan por su centro, habiendo realizado otro cordón similar bajo la ventana creando una especie de zócalo, labrados ambos con formas geométricas, de un estilo muy mozárabe, así como los capiteles de las columnas de la ventana por donde el alabastro deja pasar la luz al interior.

Dos arquivoltas coronan la ventana, la superior más florida que la otra. Es una ornamentación profusa en detalles, pero a la vez sencilla, solo en determinados puntos se ha puesto esmero en la decoración, de tal modo que no quita el encanto de sencillez propio del románico.

De estilo románico rural del siglo XIII, su planta es rectangular con nave única de un tramo, rematada por amplio presbiterio con tramo recto, ábside semicircular reforzado en el exterior con dos semicolumnas adosadas que alcanzan la cubierta haciendo las veces de contrafuerte y torre adosada en el lado este de la fachada sur.

El acceso al templo se efectúa por el pórtico abocinado de 5 arquivoltas, formando un cuerpo saliente en la fachada sur y el vano de la galería porticada de cuatro arcos situada entre la capilla de San Galindo y la torre, parte de ella fue derribada cuando se adosó la torre. La portada es similar a las de la capilla de San Galindo y la iglesia de San Pedro de Villacadima.3

En el tramo occidental de la fachada sur se encuentra adosada la capilla de San Galindo  o del Caballero Galindo.

En reformas siglo XVII se adosó la sacristía  en la fachada norte tramo este. En el pie de la nave, bajo el coro se conserva una pila bautismal románica.

Debido a la proximidad geográfica, por estar en la misma zona de influencia y similitud de estilos de los canecillos del ábside, se asocia este templo a un taller similar en las iglesias de San Pedro de Caracena (Soria), con escenas cinegéticas, y de la Anunciación de Alpanseque, en el pórtico de la iglesia de Santa María de Tiermes y en un relieve de la iglesia de Santa María del Rey de Atienza.

Fue realizada en sillar, excepto la fachada norte en la que utilizó sillarejo.